sábado, 2 de abril de 2016

eclipse lunar

ECLIPSE LUNAR

Febrero 12, 2007: Imagine lo siguiente: Es el año 2025 y usted se encuentra en la Luna. Su "hogar" está ubicado a 100 metros de distancia —un asentamiento al borde del cráter Shackleton. La NASA comenzó a construirlo cinco años antes y está creciendo rápidamente. Usted es uno de los obreros de la construcción.
Como sucede siempre en estas regiones polares, el Sol se encuentra bajo, asomándose apenas por encima del escarpado horizonte lunar. Usted ajusta su visor. Le sorprende lo brillante que puede llegar a verse un Sol que se encuentra bajo cuando no hay atmósfera que lo obscurezca.
see captionDe repente, la intensa luz se extingue.
Arriba, en el cielo, un enorme y obscuro disco cubre el Sol. Un "anillo de fuego" de color rojo aparece donde se encontraba el Sol sólo unos momentos antes y su brillo hace que el suelo se torne rojo debajo de sus pies.
Usted lo ha estado esperando. Se trata de un eclipse.
Derecha: En la Luna, el suelo se torna rojo durante un eclipse lunar. Esta foto fue tomada por Doug Murray, de Palm Beach Gardens, Florida, durante el eclipse total de Luna ocurrido el 27 de octubre de 2004. 
Los astronautas que se encuentren en la Luna van a experimentar eclipses generalmente una o dos veces por año: la Tierra se desliza frente al Sol convirtiendo el día lunar en una extraña clase de noche rojiza. Éste será uno de los puntos memorables de cualquier viaje lunar.
El encanto del eclipse proviene de la Tierra. Nuestro planeta bloquea el Sol por completo puesto que es tres veces más grande pero, curiosamente, esto no causa la obscuridad completa. Los rayos de luz solar se curvan alrededor de la orilla de la Tierra y se filtran a través de la atmósfera. Vista desde la Luna, la orilla de la Tierra se enciende como un anillo de fuego del color de una roja puesta de Sol -uno de los espectáculos más hermosos del sistema solar.  una animación simplificada del proceso (1.2MB). Crédito: Artista gráfico Larry Koehn.)
¿No puede esperar hasta el año 2025? El próximo eclipse está a la vuelta de la esquina: será el sábado 3 de marzo de 2007. Al estar "pegados" a la Tierra, no podemos ver el anillo de fuego, pero sí podemos ver el brillo rojizo que produce en la Luna. El fenómeno se podrá observar en diversos lugares en los siete continentes, incluyendo la mitad este de Norteamérica.

see caption
Arriba: Mapa de visibilidad del eclipse total de Luna que tendrá lugar el 3 de marzo de 2007. Crédito: Fred Espenak, NASA/GSFC. 
En los EE.UU., el eclipse ya habrá comenzado cuando salga la Luna el sábado por la noche. Consejo para la observación: encuentre un lugar con una vista despejada del horizonte, en el Este, e instálese allí cuando comience la puesta del Sol. A medida que el Sol vaya desapareciendo detrás de usted, una Luna roja ascenderá ante sus ojos.
Las nubes o la contaminación a menudo enrojecen las lunas cuando ascienden, pero esta Luna tendrá el extraordinario y profundo color rojo que solamente se aprecia durante un eclipse lunar. A medida que usted la mire ascender en la noche, imagine cómo sería estar de pie al lado del cráter Shackleton observando desde la dirección opuesta.

Esto no es tan exagerado. La NASA planea enviar astronautas de regreso a la Luna, a más tardar en el año 2020. Desde su campamento en la base polar, los humanos explorarán el terreno en búsqueda de recursos que puedan utilizar para "vivir del suelo". Estudiarán la geología lunar y aprenderán más acerca del extraordinario potencial que tiene la Luna para revelar antiguos secretos de la Tierra y del Sistema Solar. También evaluarán qué tecnología se necesita para futuras misiones a Marte.
Y, ocasionalmente, cuando el terreno se torne rojo, harán una pausa y levantarán la mirada hacia un anillo brillante en el cielo.

los satelites

SATÉLITES

Satélite artificial: cualquiera de los objetos puestos en órbita alrededor de la Tierra con gran variedad de fines, científicos, tecnológicos y militares. El primer satélite artificial, elSputnik 1, fue lanzado por la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957. El primer satélite de Estados Unidos fue el Explorer 1, lanzado el 31 de enero de 1958, y resultó útil para el descubrimiento de los cinturones de radiación de la Tierra. En los años siguientes se lanzaron varios cientos de satélites, la mayor parte desde Estados Unidos y desde la antigua URSS, hasta 1983, año en que la Agencia Espacial Europea comenzó sus lanzamientos desde un centro espacial en la Guayana Francesa. El 27 de agosto de 1989 se utilizó un cohete privado para lanzar un satélite por primera vez. El cohete, construido y lanzado por una compañía de Estados Unidos, colocó un satélite inglés de difusión televisiva en órbita geosíncrona.

En la actualidad hay satélites de comunicaciones, navegación, militares, meteorológicos, de estudio de recursos terrestres y científicos. Estos últimos se utilizan para estudiar la alta atmósfera, el firmamento, o para probar alguna ley física. 

A finales de 1986, de los más de 3.500 satélites que se han lanzado desde el Sputnik, unos 300 estaban operativos. La mayor parte de ellos son satélites de comunicación, utilizados para la comunicación telefónica y la transmisión de datos digitales e imágenes de televisión. Los satélites meteorológicos fotografían la Tierra a intervalos regulares en la luz visible y en el infrarrojo, y proporcionan datos a las estaciones meteorológicas de la Tierra, para la predicción de las condiciones atmosféricas de todo el mundo. Los satélites de navegación permiten determinar posiciones en el mar con un error límite de menos de 10 m, y también ayudan a la navegación en la localización de hielos y trazado de corrientes oceánicas. El SARSAT (Sistema de satélites de búsqueda y rescate) controla señales de socorro de barcos y aeronaves mediante una red de tres satélites estadounidenses (NOAA-9,10,11) y otros dos que fueron lanzados por la antigua Unión Soviética.

Los instrumentos astronómicos colocados a bordo de los satélites se utilizan para llevar a cabo observaciones imposibles de realizar desde la Tierra debido a la absorción de radiación de la atmósfera. Con el empleo de detectores y telescopios de rayos X se han descubierto un gran número de fuentes de rayos X. También es posible la observación de la radiación ultravioleta y la detección de los rayos gamma emitidos por los objetos celestes. En 1983, con el satélite IRAS de astronomía infrarroja, los astrónomos hicieron las primeras observaciones detalladas del núcleo de nuestra galaxia.


Los satélites artificiales se alimentan mediante células solares, mediante baterías que se cargan con las células solares y, en algunos casos, mediante generadores nucleares, en los que el calor producido por la desintegración de los radioisótopos se convierte en energía eléctrica. Los satélites están equipados con transmisores de radio para enviar datos, con radiorreceptores y circuitos electrónicos de almacenamiento de datos, y con equipos de control como sistemas de radar y de guía para el seguimiento de estrellas.

Los satélites se colocan en órbita mediante cohetes de etapas múltiples, también denominados lanzadores. Para ello, la NASA desarrolló el proyecto Lanzadera Espacial y la Agencia Espacial Europea el programa Ariane. En los últimos tiempos la República Popular de China ha desarrollado el lanzador Larga Marcha, mucho más barato que cualquiera de los anteriores; el tiempo dará cuenta de su fiabilidad.
En los últimos años, la tecnología satelital ha recobrado gran importancia en el terreno de las comunicaciones. El desarrollo de la fibra óptica parecía que iba a obstaculizar la evolución de los satélites artificiales de comunicación, como consecuencia de sus características de transmisión (Velocidad, Capacidad, Durabilidad…), pero pocos pensaron en los diversos retos que debía enfrentar esta tecnología de comunicación (geográficos, climáticos, y sobretodo financieros).
Para cumplir el propósito de ampliar las comunicaciones, integrando todos los rincones de la tierra, la exploración terrestre no ha sido suficiente. La fibra óptica ha proporcionado grandes ventajas en materia de comunicaciones, pero los altos costos de inversión para su desarrollo se han convertido en una limitante muy importante. Por tal motivo los satélites artificiales de comunicación aún se presentan como una buena opción. Relativamente los costos de inversión son menores, y el alcance es mayor.
Los satélites artificiales geoestacionarios posicionados sobre el ecuador aproximadamente a 36,000 Km de la superficie terrestre, son idóneos para la comunicación en casi todos los puntos de la tierra. En 1957 se lanzó el primer satélite artificial Sputnik I de la entonces URSS, 42 años después operan aproximadamente 600 satélites geoesíncronos o geoestacionarios (GEOs). En México se cuenta con tres satélites geoestacionarios: Solidaridad I (1994) y Solidaridad II (1995), que sustituyeron a los satélites Morelos I y Morelos II (1985), y el Satmex 5, primer satélite comercial mexicano que lanza una entidad privada (Satmex) y que proporciona cobertura a casi todo el continente americano.
La función de los satélites de comunicación será muy importante, durante los siguientes 10 años, principalmente en áreas como: Internet, Educación a distancia, Radiodifusión (Televisión comercial, Televisión corporativa, Televisión Directa al Hogar, y Televisión por cable), Telefonía (Internacional, rural), y Telemedicina. Por ejemplo, en el caso del sector educativo, desde hace 5 años Edusat desarrolla programas de alfabetización a distancia en todo el país, cubriendo todos los niveles. También gracias a la transmisión vía satélite, el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey ha desarrollado el concepto de "Universidad Virtual", consolidándose así como líder en Latinoamérica en el área de educación a distancia.


los rayos

RAYOS

Afortunadamente para los chilenos, nuestro país no tiene una alta frecuencia de tormentas eléctricas, de modo que los rayos son más bien una rareza.
     Lo anterior es bastante afortunado si consideramos que la Tierra es golpeada por aproximadamente 100 rayos cada segundo y en cualquier momento (ahora mismo, por ejemplo) sufre 2.000 tormentas eléctricas simultáneamente. Países como Estados Unidos sufren unos 20.000.000 de rayos al año, procedentes de unas 100.000 tormentas eléctricas. Los estados más afectados son como Florida (y la ciudad de Tampa, en particular), Georgia, Carolina del Sur, Nueva York u Oklahoma sufren miles de rayos cada año. De hecho, EEUU presenta un promedio anual de 87 víctimas fatales y cerca de 500 heridos, superando a tornados, inundaciones y huracanes.
     En Chile, según la Dirección Meteorológica de Chile, las tormentas eléctricas no sobrepasan unas pocas decenas, especialmente en Septiembre, y es por lo tanto excepcional que se reporten lesiones o muertes por rayos, aunque se están haciendo habituales las denuncias de daños de artefactos eléctricos atribuibles a descargas eléctricas provenientes de un rayo. 


 Un rayo es una descarga eléctrica que golpea la tierra, proveniente de la polarización que se produce entre las moléculas de agua de una nube (habitualmente las cargas positivas se ubican en la parte alta de la nube y las negativas en la parte baja), cuyas cargas negativas son atraídas por la carga positiva de la tierra, provocándose un paso masivo de millones de electrones a esta última. Esta descarga puede desplazarse hasta 13 kilómetros, provocar una temperatura de 50.000 °F (unos 28.000°C o sea tres veces la temperatura del Sol), un potencial eléctrico de más de 100 millones de voltios y una intensidad de 20.000 amperes.
      La velocidad de un rayo puede llegar a los 140.000 km por segundo.
      En el punto de entrada a la tierra, el rayo puede destruir, de acuerdo a su potencia y a las características del suelo, un radio de 20 metros.
      Esta polarización de las cargas eléctricas de una nube es lo que se denomina electrostática, fenómeno que está presente en nuestra vida diaria. Incluso nosostros mismos podemos acumular electrostática y, por ejemplo al tocar a otra persona, descargarla como una chispa de corriente que nos produce cierto sobresalto. Las nubes crean esta chispa a escala gigante. El trueno no es otra cosa que la onda expansiva provocada por esta tremenda energía liberada, originando el ruido característico que todos hemos oido alguna vez. Esta magnífica energía contenida en un rayo es lo que hizo que prácticamente todas las culturas, comenzando por Zeus, Thor (trueno), Musulmanes, Hindues, Navajos o Araucanos, le atribuyeran al rayo y el trueno un origen divino, ya sea como castigo o señal. Ni nuestro Viejo Pascuero (Santa Claus o Papá Noel) escapó al influjo de tales fenómenos, ya que dos de sus renos fueron llamados Donner (trueno) y Blitzen (rayo).
     Muchos científicos como Newton y Franklin desarrollaron investigaciones al respecto y , sobre todo este último, diseñaron sistemas que atraían estas cargas eléctricas hacia la tierra (pararrayos), de manera de evitar que se acumulara en grandes proporciones y evitar sus efectos indeseables.   



Los rayos se pueden clasificar de acuerdo a su inicio y destino en:
     Nube a cielo o "duendes", que son descargas hacia la atmósfera, más arriba de las nubes.
     Nube a Tierra, los más típicos y espectaculares (y peligrosos, por supuesto)
     Intranubes, es decir dentro de una misma nube. Aparecen como relámpagos con algunos truenos.
     Internubes, de una nube a otra, con grandes truenos

El rayo: ¿creador de la vida?
      El rayo, a niveles no tan masivos como en una tormenta eléctrica, pudo haber jugado un papel fundamental en la creación de la vida en la Tierra. Harold Urey, Premio Nobel de Química en 1934, propuso que la tierra estaba formada inicialmente por amonio, hidrógeno, metano y vapor de agua. Stanley Miller,  uno de sus alumnos, creó experimentalmente en 1950 un ambiente conformado sólo con los elementos mencionados . Pero le agregó una chispa eléctrica para iluminarlo y descubrió que, habiéndose previamente cerciorado de que ninguna estructura viva había en el ambiente por él diseñado, después de una semana encontró que se habían formado aminoácidos, los componentes de las proteínas. 

Lugares de riesgo:
        Para estar verderamente libres de un rayo, tenemos que alejarnos a más de 13 km de donde éste se produce. Por cada 10 segundos contados entre el trueno y el rayo, debemos considerar que hay 3 km entre nosotros y el origen del rayo. Pero como en la práctica es muy difícil predecir dónde se va a producir el próximo rayo, debemos evitar los siguientes sitios:
     Fuera de casa:  Son especialmente peligrosos los árboles altos o solitarios. Igual cosa los postes o estructuras metálicas como rejas, antenas, cabinas de teléfonos, etc. Estar solo en un espacio abierto y plano. Vehículos abiertos como tractores, convertibles (autos grandes y cerrados son más seguros), botes, etc.
     Dentro de la casa:  Líneas telefónicas y eléctricas. Cañerías y plomería en general.
Medidas de Seguridad y Emergencia
Antes de que comiencen los rayos . . . 
     · No deje de mirar el cielo. Observe si el cielo se oscurece, si hay relámpagos o si el viento cobra fuerza. Escuche si hay truenos.
     · Si Ud. puede escuchar los truenos, Ud. está lo suficientemente cerca de la tormenta como para que le alcance un rayo. Diríjase inmediatamente a un lugar seguro.
     · Sintonice la radio que transmite información meteorológica (NOAA), la radio comercial o la televisión para recibir los últimos pronósticos del tiempo.Si se acerca la tormenta . . . 
     · Busque refugio dentro de un edificio o de un automóvil. Mantenga las ventanas cerradas y evite los automóviles convertibles.
     · Las líneas de teléfono y las cañerías de metal pueden conducir electricidad. Desenchufe los aparatos electrodomésticos. Evite usar el teléfono y los electrodomésticos. (El dejar las luces prendidas, sin embargo, no aumenta el riesgo de que su casa sea alcanzada por un rayo).
     · Evite bañarse, ducharse o usar agua corriente para cualquier otro propósito.
     · Apague el aire acondicionado. La sobre tensión ocasionada por los rayos puede dañar el compresor ocasionando la necesidad de reparaciones costosas.
     · Cierre las cortinas y las persianas de las ventanas. Si los vidrios se quiebran debido a objetos lanzados por el viento, las persianas impedirán que los trozos de vidrio se hagan añicos dentro de su vivienda.
Si Ud. está a la intemperie . . . 
     · Si Ud. está en un bosque, refúgiese bajo los árboles más bajos.
     · Si Ud. está navegando o nadando, diríjase inmediatamente a tierra firme y busque refugio.
Después de que pase la tormenta . . . 
     · Manténgase alejado de las áreas afectadas por la tormenta.
     · Escuche la radio para recibir información e instrucciones.
Si un rayo alcanza a una persona . . . 
     · Las personas alcanzadas por un rayo no mantienen la descarga eléctrica y se les puede asistir sin riesgo.
     · Pida ayuda por teléfono. Haga que una persona llame al 911 ó al número local para emergencias (Servicios Médicos de Urgencias).
     · La persona lesionada recibió una descarga eléctrica y puede tener quemaduras por donde la alcanzó el rayo y por donde la electricidad abandonó su cuerpo. Verifique si tiene quemaduras en ambas partes.
     El recibir una descarga eléctrica también puede causar daños al sistema nervioso, quebrar los huesos, y pérdida de audición o visión. El 80 a 90% de las personas que sufren el impacto de un rayo pueden sobrevivir si reciben la atención adecuada (Ray Sullivan, un guardaparques de EEUU habría sido golpeado 7 veces por diferentes rayos entre 1942 y 1976..., y no murió) .
    · Adminístrele primeros auxilios. Si la persona no respira, comience la respiración de salvamento. Si el corazón le ha dejado de latir, una persona adiestrada debería administrarle reanimación cardiopulmonar (RCP). Si la persona tiene pulso y respira, observe y cuide de otras posibles lesiones. Aprenda primeros auxilios y RCP tomando un curso de primeros auxilios y RCP de la Cruz Roja. Llame al Capítulo de la Cruz Roja de su localidad para informarse de los horarios y los costos de las clases.

los meteoritos

METEORITOS

La palabra meteorito significa fenómeno del cielo y describe la luz que se produce cuando un fragmento de materia extraterrestre entra a la atmosfera de la Tierra y se desintegra.
La palabra meteoroide se aplica a la propia partícula, sin hacer referencia al fenómeno que se produce cuando entra a la atmósfera. Hay muchísimos meteoroides y pocos meteoritos. Algunos de los meteoritos que se han estudiado parece que venían de la Luna y otros de Marte. La mayoría, sin embargo, son fragmentos de asteroides o de cometas.
También hay corrientes de meteoroides, que se han formado por la desintegración de núcleos de cometas. Cuando coinciden con la Tierra se origina una lluvia de meteoritos (o, si es muy intensa, una tempestad) que puede durar unos cuantos días.
Cada día entran en la atmósfera terrestre una gran cantidad de meteoroides, varios cientos de toneladas de materia. Pero la mayoría son muy pequeños. Sólo los grandes alcanzan la superficie para convertirse en meteoritos. El mayor meteorito encontrado (Hoba, en Namibia) pesa 60 toneladas.
Los meteoroides entran en la atmósfera a una velocidad media que oscila entre 10 y 70 km/s. Los pequeños y medianos se frenan rápidamente hasta unos cientos de km/hora debido a la fricción, y cuando caen a tierra (si llegan) lo hacen con poca fuerza. Solamente los grandes conservan la velocidad suficiente para dejar un cráter.

Hay tres clases de meteoritos: los litosideritos estan formados por materiales rocosos y hierro. Constituyen apenas un uno por ciento de los meteoritos. Los meteoritos rocosos, formados solamente por rocas, son los más abundantes. Los meteoritos ferrosos, un 6% del total, contienen gran cantidad de hierro.
El estudio de meteoritos revela datos interesantes. Son buenos ejemplos de la materia primitiva del Sistema Solar, aunque en algunos casos sus propiedades han sido alteradas.
El único hierro que conocían los humanos antes de inventar la forja provenía de los meteoritos. Los minerales terrestres que contienen hierro no tienen resistencia. El hierro extraterrestre nos puso en la pista de la metalúrgia.
Algunas catástrofes del pasado pueden haber sido causadas por meteoritos, como la extinción de los dinosaurios del Cretaceo, hace 65 millones de años, provocada por la caída de un meteorito de unos 10 Km. de diámetro. O, al menos, así lo creen algunos astrónomos.


viernes, 1 de abril de 2016

vida extraterrestre


VIDA EXTRATERRESTRE


Cuando nos referimos a vida extraterrestre, estamos tratando de definir aquellas formas de vida que pueden haberse originado, existido o todavía existir en otros lugares del universo, fuera del planeta Tierra, y que se encontrarían en cualquiera de los estadios evolutivos.
Una de las primeras imágenes que se nos viene a la mente son humanoides con largas extremidades y cabezas y ojos desproporcionados. Sin embargo esta apariencia se debe a conjeturas sobre su aspecto ya que por el momento no hay ninguna evidencia que indique tal hecho. Están basadas en el desarrollo evolutivo que predispondría a una mayor capacidad intelectual y una menor dependencia de la extremidades.


Los científicos buscan vida extraterrestre principalmente de tres maneras:
  • Búsqueda directa, es decir, la observación de vida microbiana o de cualquier tipo en los cuerpos celestes que la humanidad llegue a visitar.
En 1996 la NASA anunció que una posible primitiva forma de vida microscópica podría haber existido en Marte hace más de 3.000 años al descubrir un meteorito en la Antártida proveniente de Marte y que contenía cristales magnéticos que, aquí en la Tierra, sólo eran producidos por formas de vida microscópicas.
Aunque fue rebatido poco después, al encontrarse pruebas claras de contaminación del hielo antártico circundante en el meteorito, esto no descarta totalmente la primera teoría que, de verificarse, supondría la primera prueba de vida extraterrestre.
  • Detección indirecta, o la detección de características o marcas distintivas de la vida en cuerpos celestes a través de telescopios avanzados.

Percival Lowell, astrónomo estadounidense, es conocido por propugnar la existencia de canales en la superficie de Marte, y convertir estos supuestos canales en la prueba evidente de que había vida inteligente en el planeta.
Hoy sabemos que los canales de Marte son lechos de antiguos ríos que fluyeron hace millones de años, antes de que se congelase o se evaporase, pero nada indica que haya existido vida inteligente en Marte, aunque hay una posibilidad de que albergase algún tipo de vida microscópica.
  • Escucha de señales artificiales, que permitiría detectar verdaderas civilizaciones extraterrestres que emiten radiación electromagnética como un subproducto de su avance tecnológico.
El Instituto para Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (S.E.T.I.), trata de encontrar vida extraterrestre por medio del tratamiento de señales provenientes del espacio y que son captadas por el radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico, que con sus 305 metros de diámetro es el mayor del mundo, lo que permite recoger señales mucho más débiles que cualquier otro radiotelescopio.
Estas señales se envían a la Universidad de Berkeley, California, donde se dividen en fragmentos muy pequeños que son repartidos entre los más de 4 millones de usuarios inscritos en el proyecto SETI@home, para que sean analizados utilizando un programa que funciona como salvapantallas. A pesar del la gran red de ordenadores, hasta el momento sólo se han explorado un 0,000000000000001 % del universo.

Civilizaciones Extraterrestres



En 1961, Franke Drakes formuló la llamada “Ecuación Drake” con la que intentaba determinar el número de civilizaciones de nuestra propia galaxia que podrían ponerse en contacto con la nuestra.
Tuvo en cuenta el número de estrellas con que cuenta la Vía Láctea (medio billón), cuáles de ellos habrían conseguido desarrollar vida inteligente, cuántos podrían o querrían comunicarse con otras civilizaciones y finalmente, cuál es el tiempo de vida que pueden tener dichos seres sin caer en la violencia que los lleve a su propia autodestrucción.
La cifra final dio a conocer que sólo en nuestra galaxia podrían existir 10.000 civilizaciones. Aunque esta ecuación es meramente orientativa debido a la imposibilidad de evaluar dichas magnitudes, da una idea de la enorme posibilidad de encontrar otras formas de vida, ya que el universo está constituido por miles de millones de galaxias.

el primer hombre en la luna

PRIMER HOMBRE EN LA LUNA

El objetivo principal de la misión fue llevar al hombre a la Luna, recoger muestras de la superficie selenita y dejar equipos experimentales que funcionaran después que los astronautas regresaran a la Tierra.

Misión Apolo 11. De izquierda a derecha: Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin “Buzz” Aldrin.
Los relojes marcaban en Chile las 9:32 de la mañana del miércoles 16 de julio de 1969. La cuenta regresiva había culminado y la gran hazaña del hombre -poner un pie en la superficie de la Luna- recién comenzaba.
El módulo lunar “Águila” descendió a la Luna y se posó sobre su superficie el 20 de julio de 1969, en la zona llamada “Mar de la Tranquilidad”.
La llegada del hombre a la luna paso a paso:
La preparación antes del despegue
Mientras se realizaban y afinaban los últimos preparativos, el “mono astronauta” bautizado como Bonny, seguía dando vueltas alrededor de la Tierra. El 4 de julio a bordo del Biosatélite III, la misión recibió la aprobación de completar los 30 días. Bonny pesaba cerca de 7 kilos y fue elegido por los científicos por su habilidad para manejar un tablero de botones. 
El viernes 4 de julio los tres astronautas que viajarían en la Apolo 11 subieron a la nave para realizar el último ensayo del despegue. Faltaban 2 semanas para iniciar la travesía.
Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin “Buzz” Aldrin, vistieron sus trajes espaciales y ensayaron las tareas que realizarían en el espacio.
El compartimento que alojó a los astronautas se encontraba a 75 metros del suelo. Armstrong, comandante de la misión, fue el primero en ingresar al módulo. Eran las 6:50 A.M.
La cuarentena. Los tres astronautas se encontraban en una cuarentena impuesta por los médicos del proyecto. El objetivo era evitar que se contaminaran con bacterias.
Cuando realizaron una conferencia de prensa se presentaron frente a los periodistas en una jaula plástica, rodeados por fuerte corrientes de aire que formaban una especie de “muro de viento”, medidas que evitaban la transmisión de cualquier germen.
En aquel encuentro con la prensa, realizado el 6 de junio, Armstrong comentó que el mombre del módulo lunar o nave auxiliar, con la cual él y Aldrin se desprenderían de la Apolo para descender a la superficie de la Luna, llevaría el nombre de “Eagle” (Águila), por ser el símbolo del escudo de Estados Unidos. Y el módulo orbital llevaría, en homenaje del descubridor Cristóbal Colón, el nombre de “Columbia”.
Plan de trabajo. El plan de trabajo tenía estipulada una preparación de entre 12 y 14 horas diarias, utilizando aparatos especiales que simulaban las condiciones del viaje espacial. Armstrong y Aldrin se entrenaron especialmente en el manejo del módulo lunar o nave auxiliar, que se desprendería el 20 de julio de la nave madre para descender sobre la superficie selenita.

El despegue
Los experimentados astronautas se levantaron de madrugada y después de chequeos médicos de rigor, desayunaron y fueron asistidos para introducirse en los complejos trajes espaciales. Luego fueron conducidos a la plataforma de lanzamiento, donde entraron a la cápsula.
Los relojes marcaban en Chile las 9:32 de la mañana del miércoles 16 de julio de 1969. La cuenta regresiva había culminado y la gran hazaña del hombre, poner un pie en la superficie de la Luna, recién comenzaba.
El cohete Saturno 5 y sus tres tripulantes, Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Aldrin, dejaron la Tierra acompañados por un ensordecedor sonido y una gigantesca llama roja. Los cinco motores del vehículo espacial en conjunto alcanzaron una velocidad de 40 mil kilómetros por hora, impulso necesario para vencer la fuerza de gravedad.
El Saturno 5 impulsó la nave a 160 metros de altura, colocándola en la órbita del planeta, y desechando luego las tres etapas del cohete en la medida que cada una agotaba su combustible de oxígeno e hidrógeno líquidos. El lanzamiento del Saturno 5 no revistió ningún problema.
En Cabo Kennedy, ex Cabo Cañaveral, el mar de turistas se retiraba (se dice que fue más de un millón de automóviles que crearon uno de los tacos más grandes de la historia) y los medios de comunicación trabajaban frenéticamente tratando de relatar lo sucedido.
El día presentaba las condiciones climáticas características de la zona: caluroso, húmedo y algo nublado.
La llegada del hombre a la Luna
El 16 de julio de 1969 Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin “Buzz” Aldrin, comenzaban la aventura más importante de sus vidas, que tendría como escenario la Luna. Aquel día despegó la histórica nave Apolo 11.
El viaje hacia la Luna no presentó dificultad alguna. Todo se desarrollaba con tal precisión y normalidad, que la tripulación del Apolo 11 incluso tuvo el ánimo de bromear con los controladores de Houston.
El domingo 20 de julio, ya en la órbita lunar, Aldrin y Armstrong se trasladaron al módulo “Águila”. Michael Collins cerró la compuerta y permaneció pilotando el módulo de control “Columbia”, esperando la separación de la cápsula y apoyando las maniobras del módulo lunar.
Módulo lunar
El módulo lunar “Aguila” regresa desde la Luna a encontrarse con el “Columbia”.
Cuando el “Águila” sobrevoló la superficie de la Luna levantó polvo lunar lo que restó visibilidad a las maniobras de aproximación que el comandante Neil Armstrong había asumido de forma manual para evitar el riesgo de vuelco del alunizaje automático. Habían transcurrido 4 días desde el comienzo del viaje.
El “Águila” descendió a la Luna y se posó sobre su superficie el 20 de julio de 1969, en la zona llamada Mar de la Tranquilidad.
Cuando el comandante descendió por la escalerilla de 9 peldaños, tiró de un anillo que abrió una compuerta de la cual salió una cámara de televisión que transmitió a la Tierra las primeras imágenes desde el satélite.
Eran exactamente las 10:56 P.M. cuando Armstrong descendió por una escalerilla con su traje espacial y puso el pie izquierdo sobre la Luna. Sus primeras palabras fueron “Estoy al pie de la escalerilla. Las patas del Águila sólo han deprimido la superficie unos cuantos centímetros. La superficie parece ser de grano muy fino, cuando se la ve de cerca. Es casi un polvo fino, muy fino. Ahora salgo de la plataforma”. Luego diría la frase histórica: “Este es un pequeño paso para el hombre; un salto gigantesco para la Humanidad“.

Pronto le siguió Aldrin -19 minutos después- quien al reunirse con Armstrong exclamó “¡Qué magnífica desolación!”.
Ambos astronautas necesitaron de un breve lapsus de tiempo poder desplazarse con seguridad sobre la Luna.
Estuvieron caminando más de dos horas por la Luna. Recogieron más de 20 kilos de muestras del suelo, tomaron fotografías y colocaron un artefacto para detectar y medir el viento solar, un reflector de rayos láser y un sismógrafo.
Mientras los astronautas realizaban su misión en la superficie selenita, Michael Collins, mantenía en órbita el “Columbia”, a una distancia de aproximadamente 111 kilómetros de altura.
Armstrong y Aldrin clavaron en el suelo una bandera de Estados Unidos y hablaron por radio con el presidente Richard M. Nixon en la Casa Blanca. Comprobaron que no era difícil caminar y correr bajo una gravedad seis veces menor que la de la superficie de la Tierra. Millones de personas pudieron seguir en directo la retransmisión vía satélite del acontecimiento.
El objetivo principal de la misión fue llevar al hombre a la Luna, recoger muestras de la superficie selenita y dejar equipos experimentales que funcionaran después que los astronautas regresaran a la Tierra. Además dejaron una placa con una inscripción que decía: “Aquí hombres del planeta Tierra pisaron la Luna por primera vez, Julio 1969. Venimos en paz para toda la Humanidad”. La firmaban los tres astronautas y el presidente Nixon.
Una vez de vuelta al módulo lunar, los astronautas se quitaron los trajes espaciales y descansaron unas horas antes de iniciar el retorno al “Columbia”.

El regreso
Abandonaron la Luna en vuelo vertical. El regreso del Apolo 11 se realizó sin contratiempos.
El 24 de julio de 1969, 8 días después de iniciada la misión, el Apolo 11 caía sobre las aguas del Océano Pacífico, cerca de Hawai, donde lo esperaba el portaaviones Hornet para recogerlos.
Ante la posibilidad de que organismos lunares contaminaran la tierra, los astronautas se vistieron con trajes de aislamiento biológico antes de salir de la nave y fueron sometidos a una cuarentena de tres semanas, días durante los cuales entregaron la mayor cantidad de información que pudieron recordar.



jueves, 31 de marzo de 2016

planeta gemelo a la tierra

KLEPER

Un planeta casi gemelo de la Tierra que puede albergar agua y vida

  • El telescopio 'Kepler' de la NASA detecta un planeta rocoso fuera de nuestro Sistema Solar con un tamaño parecido al nuestro y situado en la zona habitable de su estrella

  • El astro que órbita es una enana roja, mucho más fría y pequeña que el Sol

Recreación artística del planeta Kepler-186f y de la estrella enana...

En cuanto ha tenido a su disposición la tecnología necesaria para observar el cosmos más allá de nuestro Sistema Solar, el hombre ha demostrado lo que durante siglos intuyó: nuestra galaxia está inundada de planetas, muchos de ellos probablemente muy parecidos al nuestro.
En apenas 20 años se ha confirmado la existencia de unos 1.800 exoplanetas (objetos celestes fuera de nuestro Sistema Solar), de los que una veintena aproximadamente se encuentra en la denominada zona habitable. Quiere esto decir que orbitan su estrella a una distancia que teóricamente les permitiría albergar océanos, lagos o ríos con agua líquida en su interior, pues no están ni tan cerca ni tan lejos de su astro como para que fuesen mundos con temperaturas infernales o planetas helados, lo que les convertiría en inhabitables. Y si albergasen agua líquida, sostienen los astro-físicos, potencialmente podrían tener o haber tenido en el pasado algún tipo de vida.
La mayoría de esos mundos han sido destacado en lo últimos 5  años, muchos de ellos gracias al telescopio espacial de la NASA Kepler, que fue lanzado en marzo de 2009. Se han encontrado planetas de tamaños muy diversos. La mayoría son más grandes que la Tierra, pues son más fáciles de detectar. Sin embargo, un equipo de astrofísicos de la NASA ha anunciado este jueves la detección de un planeta extra solar con un tamaño muy parecido al de nuestra Tierra que han denominado Kepler-186f.
De todos los que se han encontrado hasta ahora, aseguran en su estudio publicado en la revista , es el que tiene un tamaño más parecido al nuestro. El nuevo objeto es lo suficientemente especial como para que la NASA haya convocado una rueda de prensa este jueves para explicar el hallazgo.

Creen que se trata de un planeta rocoso, como el nuestro. Además se encuentra en la zona habitable de su estrella, dejando abierta la posibilidad de que albergue agua líquida y, por tanto, alguna forma de vida. «Los modelos teóricos sobre la formación de planetas sugieren que es improbable que aquellos con un radio inferior a 1,5 veces el de la Tierra estén envueltos en densas atmósferas de hidrógeno y helio, que es lo que les ocurre a los gigantes gaseosos de nuestro Sistema Solar [como Júpiter y Saturno]. Consecuentemente, Kepler-186f es probablemente un mundo rocoso, en un sentido similar a Venus, la Tierra o Marte», compara Thomas Barclay, científico de la misión Kepler y del Instituto de Investigación Medioambiental Bay Arena. El radio del nuevo planeta es de 1,1 y su año dura 130 días.

Una estrella mucho más fría y pequeña que el Sol

Pero no todo son semejanzas. Kepler-186f orbita una estrella enana roja, Kepler-186, que es muy diferente a nuestro sol. Es mucho más fría y pequeña. Según explica la investigadora de la NASA Elisa Quintana, autora principal del estudio, se trata de un tipo de astro muy común: «Más del 70% de los cientos de miles de millones de estrellas de nuestra galaxia son enanas de tipo M, afirma la investigadora.
El sistema planetario de esta enana roja, situado a una distancia de 490 años luz de la Tierra, está conformado por al menos cinco planetas. Kepler-186f es el último descubierto y también el que se encuentra más alejado del astro.
Los planetas fuera de nuestro Sistema Solar están demasiado lejos como para que puedan detectarse de forma directa. Los astrofísicos los localizan mediante una técnica indirecta que consiste en observar los llamados tránsitos. Cuando un objeto pasa delante de una estrella produce una especie de eclipse que bloquea y disminuye el brillo que ésta emite. Y a partir de estas observaciones son capaces de estimar la dimensión de la órbita y la masa de los planetas. Para confirmar los resultados, combinan diversos telescopios. Así, para caracterizar el planeta Kepler-186f, se han usado los observatorios terrestres Keck yGemini.
Elisa Quintana cree que la luz de la estrella Kepler-186 es demasiado tenue como para que puedan llegar a detallar en el futuro la composición de la atmósfera de este planeta parecido a la Tierra, ni siquiera con la futura generación de telescopios, como el James Webb, que será lanzado en 2018. Sin embargo, confía en encontrar sistemas planetarios con estrellas más brillantes que permitan analizar la composición de las atmósferas de otros planetas gemelos a la Tierra.

A la búsqueda de señales de vida

Cuando los científicos hablan de la posibilidad de que un planeta fuera de nuestro Sistema Solar tenga agua líquida y, por consiguiente, pueda llegar a albergar algún tipo de vida, no quieren decir que se trate necesariamente de vida como la que conocemos en la Tierra. Sin embargo el Instituto para la Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI, por sus siglas en inglés),financiado por miles de donantes entre los que se encuentra la actriz Jodie Foster, protagonista de la película Contact, sí tiene esperanzas de encontrarla en el nuevo planeta Kepler-186f. Según explican en un comunicado, desde 2012 su telescopio terrestreAllen ha estado observando los objetos hallados por el telescopio espacial Kepler para encontrar algún tipo de señal que indicara la existencia de vida extraterrestre inteligente. Kepler-186f, en cuya detección han participado investigadores del SETI, es uno de los mejores candidatos por sus aparentes semejanzas con la Tierra, así que ya han iniciado una búsqueda de señales hacia este planeta dirigiendo hacia él una amplia gama de frecuencias, de 1 a 10 GHz. De momento, admiten que no han encontrado nada pero no se dan por vencidos: «Vamos a repetir las observaciones», aseguran.



miércoles, 30 de marzo de 2016

el agujero de gusano

EL AGUJERO DE GUSANO



En Fisca, un agujero de gusano, también conocido como puente de einstein-rosen y en algunas traducciones españolas como agujero de lombriz, es una hipotética característica topologica de un espacio-tiempo, descrita en las ecuaciones de la relatividad general, que esencialmente consiste en un atajo a través del espacio y el tiempo. Un agujero de gusano tiene por lo menos dos extremos conectados a una única garganta, a través de la cual podría desplazarse la materia. Hasta la fecha no se ha hallado ninguna evidencia de que el espacio-tiempo conocido contenga estructuras de este tipo, por lo que en la actualidad es solo una posibilidad teórica en la ciencia.
Cuando una estrella super gigante roca explota, arroja materia al exterior, de modo que acaba siendo de un tamaño inferior y se convierte en una estrella de neutrones. Pero también puede suceder que se comprima tanto que absorba su propia energía en su interior y desaparezca dejando un agujero negro en el lugar que ocupaba. Este agujero tendría una gravedad tan grande que ni siquiera la radiación electromagnética podría escapar de su interior. Estaría rodeado por una frontera esférica, llamada horizonte  de sucesos. La luz traspasaría esta frontera para entrar, pero no podría salir, por lo que el agujero visto desde grandes distancias debería ser completamente negro (aunque stephen hawking postuló que ciertos efectos cuánticos generarían la llamada radiación de hawking). Dentro del agujero, los astro-físicos conjeturan que se forma una especie de cono sin fondo. En 1994, el telescopio espacial hubble detectó la presencia de uno muy denso en el centro de la galaxia eliptica  M87, pues la alta aceleración de gases en esa región indica que debe de haber un objeto 3 500 millones de veces más masivo que el Sol. Finalmente, este agujero terminará por absorber a la galaxia entera.
El primer científico en advertir de la existencia de agujeros de gusano fue el austriaco ludwin Flamm, en 1916. En este sentido, la hipótesis del agujero de gusano es una actualización de la decimonica teoría de una cuarta dimensión espacial que suponía —por ejemplo—, dado un cuerpo toroidal en el que se podían encontrar las tres dimesion esespaciales comúnmente perceptibles, una cuarta dimensión espacial que abreviara las distancias y, de esa manera, los tiempos de viaje. Esta noción inicial fue planteada de manera más científica en 1921 por el matemático alemán Hermman Weil, cuando este relacionó sus análisis de la masa en términos de la energía de un campo electromagnético con la teoría de la relatividad de Albert eintein publicada en 1916.
En la actualidad, la teoría de cuerdas admite la existencia de más de tres dimensiones espaciales (ver himperespacio), pero esas dimensiones extra estarían compactadas a escalas subatómicas (según la teoría de  Kaluza-Klein), por lo que parece muy difícil (si no imposible) aprovecharlas para emprender viajes en el espacio y el tiempo.



El término «agujero de gusano» fue introducido por el físico teórico estadounidense Jhon Wheler en 1957. Proviene de la siguiente analogía usada para explicar el fenómeno: si el universo es la piel de una manzana y un gusano viaja sobre su superficie, la distancia de un punto de la manzana a su antípoda es igual a la mitad de la circunferencia de la manzana, siempre que el gusano permanezca sobre la superficie de esta. Pero si, en vez de esto, el gusano cavara un agujero directamente a través de la manzana, la distancia que tendría que recorrer sería considerablemente menor, ya que la distancia más cercana entre dos puntos es una línea recta que une a ambos.